[RESEÑA] “IMPARES” DE MATÍAS CHENZO

Viaje experimental sobre el despertar (sexual)

Publicado en Indie Hoy.

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Hablar de Impares es difícil. No porque no haya nada que contar sino por la dificultad de clasificarla, ¿estamos ante un drama de una joven que no sabe cómo reaccionar ante la presión de sus pensamientos, detonados por la infidelidad de su novio? ¿Es una obra erótica sobre el despertar (liberación) sexual de una chica, quien se mostraba cauta en sus inclinaciones pero que el voyeurismo le abre una puerta de satisfacción nunca explorada? ¿O estamos ante una obra de experimentación gráfica con una historia de excusa para que su autor incursione en distintas expresiones y narraciones?

Probablemente sea la suma de todo ello, con certeza que la obra se destaca por el viaje que propone la narración de Matías Chenzo. En cada una de las páginas se siente la pasión y el compromiso del autor por transmitir la historia y los sentimientos de los personajes a través de los dibujos; que no sean las palabras (aunque estas en menor medida y cantidad también tienen su buen efecto llegado el momento) las que nos cuentan la historia, sino que sea la protagonista y sus dudas, su goce y sus desconciertos, que no sean solo personajes ni nosotros solo lectores y entre ambos se trace una relación. Para eso utiliza con seguridad y certeza todos sus recursos, si es necesario ocupa varias páginas para que el lector no solo se dé por enterado del despertar sexual de Triana sino que hasta lo sienta como propio.

Hay cambios de estilos, aplicación de color, paginas de historietas, de ilustración, viñetas de sexo, pasajes de diálogos, inclusión de música, de chats, experimentación, sueños, alucinaciones y un largo etcétera de recursos que Chenzo ejecuta para esta impresionante narración visual que arranca en la primera página y, lamentablemente, termina una buena cantidad de páginas después.

La historia aporta diálogos interesantes y correctos para las pocas escenas que hay entre personajes que sirven para contextualizar, organizar y dar corte a las escenas intimistas de Triana. Aunque tiene las manos atadas para darle espacio y tiempo al dibujo, está bien ejecutado, suma coherencia y la posibilidad de varias relecturas para que la obra no sea solo una historieta experimental.

Impares es un viaje de sensaciones único y alucinante, con una narración atrapante gracias a que el autor no se queda con la excusa para el dibujo, posibilitando una lectura más profunda.

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[RESEÑA] “Los Potenciales” de Patricio Oliver

Título: Psicodelia en forma de superhéroes.

Pre-venta disponible: https://www.facebook.com/szamaediciones/posts/2245713218818570

Totem Comics es un sello editorial digital fundado en 2012 por Quique Alcatena y Fernando Calvi con la finalidad de reunir historias de superhéroes de diversos autores, armando un hermoso y variado catalogo en personajes, historias y estilos disponible para su lectura online. Como corresponde en la mayoría de estos casos, se produjo el traspaso en papel de varios de sus personajes, como Sereno de Luciano Vecchio, Dr. Paradox de Quique Alcatena, Apagón de Lea Caballero, y en esta oportunidad, con la anunciada pre-venta de parte de Szama Ediciones, es el turno de Los Potenciales de Patricio Oliver.

Los Potenciales 000 Tapa

Luego de ver la imponente portada nos surgen dos pensamientos. El primero es que esta apertura puede tratarse de un engaño y este nivel de psicodelia en los colores no va a estar presente en el interior  y lo segundo es, sin leer el nombre del autor, podríamos estar ante una obra de Fer Calvi quien nos tiene acostumbrado a jugar con sus estilos en varias historietas (incluso la inconclusa Sombre del mismo sello digital tiene un aire muy similar). Cuando damos vuelta la página podemos darnos cuenta de lo equivocado que estábamos, por lo menos en nuestra primera observación.

El nivel de calidad en el uso de colores y estilo de Oliver se mantiene en todo el libro, ni siquiera promediando el final (cuando es común que el artista se tome algunas libertades cuando el tiempo apremia) tenemos un descanso del arte, la psicodelia y el equilibrio de colores llamativos y bien utilizados se mantiene en todo momento. En algunas páginas somos testigos de experimentos del autor en cuanto a la narración y uso de esta técnica, pero nunca hay una baja en la calidad. Es un deleite visual, una psicodelia hermosa que nos atrae completamente, es un mundo único lleno de colores llamativos que es imposible dejar de disfrutar. El problema de esta técnica es la limitación que le da en la continuidad, aunque el estilo narrativo del autor suple esta falla con diálogos explicativos, exceso de diálogos por cuadros más una narrativa pausada, notamos que falta algo más de movilidad entre las escenas o entre los cuadros, no se hace molesta pero si notoria que puede no gustar a la mayoría.

En cuanto a la historia, se nos presenta un grupo de superhéroes llamados Los Potenciales que protegen a la ciudad de Brutópolis y sus brutos, quienes también entrenan para convertirse en futuros potenciales. La historia en general transcurre por los caminos de la previsibilidad, salvo algunas excepciones, no estamos ante un guion original y el autor tampoco la pretende. Si hay varios elementos interesantes que no son explotadas del todo, como los choques entre ellos o la opinión que tienen sobre las personas a las que cuidan, son  varias cuestiones reflexivas sobre el superhéroe que le dan interés a la obra cuando la historia camina por un recorrido conocido, en especial en este género. El guion se adapta muy bien al estilo de dibujo de su autor y es difícil (a la vez sería interesante) imaginar una historia distinta con este arte.

Los Potenciales es un deleite visual que nos ofrece una narrativa con el uso de colores más allá del dibujo pero que no esta exenta de puntos en contra, el primero es que si no nos gusta este estilo, no es una obra fácil de digerir. La presencia tan fuerte de este estilo hace que, de no gustarnos, no podamos conectarnos con la historia y terminemos abandonándola. Lo segundo es que limita a la narración porque le quita continuidad y movilidad, la cual debe ser suplantado por un exceso de diálogos y texto retro, que no lo hace malo pero que le borra la frescura a un arte que lo tiene. A cambio de esto, el autor nos ofrece varios conceptos interesantes sobre el superhéroe pero que no termina de explotar por las limitaciones en la narrativa o por la presencia excesiva de personajes y situaciones.

Sobre el final, nos regalan una historia extra con una narrativa más fresca y mejorada del resto del libro y presenta un desafía para el autor: lograr este mismo nivel en el guion para el próximo arco argumental principal.

[RESEÑA] “La Resaca” de Fede Pazos

El sabor de la noche anterior

La Resaca” de Fede Pazos 

Ed. Hotel de las Ideas y Loco Rabia

Publicado en Central Mutante

La asociación Loco Rabia/Hotel de las Ideas nos trae una nueva colaboración, luego de la bizarra e interesante edición local de “Magia Blanca” de Simon Hanselmann: “La Resaca” del autor Fede Pazos, a quien conocimos luego de “La Ciudad de los Puentes Obsoletos” (editado por Editorial Común).

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La Resaca” reúne 4 historias, en un vistazo parecen ser bastante disimiles para luego ir relacionándose y compartiendo ciertos elementos en común como extensos diálogos y toques de filosofía o de un llamado a la reflexión. Se las presentan en segmentos que se mezclan entre sí como parte de acto, un recurso narrativo que vimos en historieta en “Mi Buenos Aires Querido” de Alejandro Farias pero que es común en las antologías de películas de comedia romántica. Para este libro el resultado es algo variado, en algunas de las historias la división es correcta porque permite no aburrirnos cuando los diálogos se hacen muy extensos y nos da un respiro que no viene nada mal para aclarar un poco la cabeza, además de sumar un poco de suspenso en un desarrollo sin sobresaltos siempre viene bien, pero también le juega en contra porque terminamos perdiendo el foco de lo que sucede en momentos que debemos estar más finos en la lectura para no perdernos detalle y volver atrás en una historieta divida se hace difícil.

Sin títulos y con un cambio de estilo en el arte notorio comenzamos con la historia de ‘El Viejo’ que inicia con una secuencia muy ingeniosa. Con cada entrega vamos descubriendo más de este personaje, su desarrollo es de lo más trabajado, aunque demora bastante en encaminarse a lo que quiere contar cuando lo hace se transforma en una historia muy bien lograda con entregas bien divididas que nos permite ir descubriendo a un ritmo lento más del personaje y de su situación, para luego terminar con un hermoso y poético desenlace. Es la historia que más se favorece con la división. Lo sigue ‘El Marinero’ una versión alternativa de Moby Dick entre su cazador y la presa, el monologo de su único protagonista no tiene desperdicio y es una de las historias por las que nos desesperamos por seguir leyendo. La visita del ‘Amigo’ desencadena una historia con situaciones alentadoras y relacionadas al humor para luego ir hacia un final no muy previsto y que no termina de cerrar con lo que veníamos leyendo, la excusa de las divisiones sirve para ir adaptándose a este cambio brusco. Por último, tenemos ‘La Charla’ entre dos personajes, es la de temática más filosófica de todas (aunque todas lo tienen en mayor y menor medida) y la que más sufre la división propuesta por el libro, hay que estar muy atento por las desviaciones que hay en el diálogos de los personajes sumado a las pausas que hay para entender lo que está sucediendo y lo que quiere decir el autor, pero las interrupciones, aunque el autor las ejecuta muy bien, terminamos por perder el foco de la charla y no disfrutamos todo el contenido que hay, lineal y no lineal.

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La ejecución visual es perfecta y se adapta muy bien a cada una de las historias, acompañan muy bien al tipo de historia que se cuenta. El cambio más notorio es en ‘Amigo’ con un estilo más psicodélico y cercano al humor, las páginas finales y la secuencia del huevo en el intermedio es de lo mejor, muy bien agregado. Nuevamente en ‘El Marinero’ tenemos una clase magistral sobre el manejo visual con recursos visuales limitados, aunque la historia sale muy poco de sus dos protagonistas la composición de las páginas, los planos y el estilo sucio es excelente, es un dibujo perfecto con un final de lo mejor. Lo mismo sucede con ‘El Viejo’, donde sabe guardar lo mejor del dibujo para cuando el guion lo necesita, siendo las primeras páginas no tan atractivas pero si con una gran secuencia narrativa. En el caso de ‘La Charla’ el dibujo es correcto, no se presentan grandes cuadros, hasta llegamos a ver algunas fallas o cuadros muy forzados cuando debe ocupar toda la pagina con pocos cuadros.

La Resaca” es un libro complejo, la variedad de estilos y de temática entre sus historias lo hacen interesante y difícil a la misma vez, la división que propone no siempre funciona y para algunas de las historia termina perjudicando más de lo que beneficia. El desenlace de la mayoría de las historias y del final en si del libro es un ejemplo perfecto de la capacidad gráfica del dibujo de Pazos. Un libro que se puede disfrutar pero que puede dejarnos algo de sabor amargo… justamente, como la resaca.

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[RESEÑA] “CRISIS Nº 1” DE PAEZ/YAPUR Y ZANETTI/KRUNCH

(Publicado en Indie Hoy)

Crisis nº 1: Una obra de superhéroes Made In Argentina que nos deja esperando por más

La editorial cordobesa Holograma se une al barco del género de los superhéroes pero con una visión argentina, una corriente que en los 90 y 00 tuvo sus ejemplos con El Ojo Blindado, El Chispa, La Negra, Megaman, encabezados por el Cazador, subgénero revitalizado hoy en día gracias a Capitán Barato, UMC, Liberen a la Bestia, entre otros.
Crisis 1 ofrece una visión doble de una misma idea: ¿y si la humanidad quisiera destruir a sus superhéroes?

Sin darnos mucha explicación o ilustrarnos sobre el mundo en que se desarrolla la historia, nos presentan dos visiones de este conflicto:

Agentes de B.O.R.G.E.S.
Alejandro Páez y Diego Yapur

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Estamos ante una obra imposible de dejar de lado. Tiene todo para llamarnos la atención: desde un titulo con referencia al clásico autor argentino, pasando por el género de superhéroes que es imposible (para bien o para mal) omitir, para terminar en el tremendo dibujo que tiene (aunque su portada no termine de darle suficiente justicia, algunos cuadros del interior hubiesen funcionado mucho mejor).

En este primer capítulo toda la carne al asador la pone Diego Yapur con un dibujo que se luce en cada página, el guion de Páez espera tras bambalinas para salir a último momento y dejarnos enganchados a la espera de un futuro segundo número, durante el resto del capítulo solo nos muestra algunos indicios de lo que sucede, sin develar nada importante.

Esto le juega en contra ya que la falta de un diálogo interesante o de una historia que contar pone en riesgo la continuidad de lectura, pero es ahí donde Yapur sale al rescate y nos brinda un dibujo excelente, falto de un ritmo de continuidad pero impresionante por donde se lo mire. Por momentos parece que estamos viendo instantes de una pelea que se desarrolla a una gran velocidad (como en Dragon Ball o la copia de esta en Matrix: Revoluciones) o, mejor dicho, que estamos observando jeroglíficos de una pelea antigua entre Dioses (una idea con la que parece coquetear la obra, al igual que lo hizo Zack Synder en su intento de universo DC). No hay una narración de la pelea, sino pequeños y espectaculares destellos de esta.

Universo de Papel
Matías Zanetti y Kundo Krunch

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Crisis está pensado como dos obras que son la contracara una de la otra pero que se complementan. Si la anterior se caracterizaba por su rapidez y lo épico para entregarnos su desarrollo, acá tenemos lo contrario con una narración tranquila y muy urbana.

Matías Zanetti narra su historia con equilibrio y cotidianidad para presentar a sus personajes. Se nos presentan algunos indicios de lo que sucede en este mundo con respecto a los superhéroes para comenzar a entender lo que está pasando. Le juega en contra la extensión obligada y el final al que quiere llegar, sobran páginas/situaciones con recursos y personajes que ya están gastados y con un relato nada novedoso. Sobre el final, cuando ya empezamos a ver el verdadero conflicto es cuando recuperamos el interés y Zanetti se despacha con un cierre perfecto.

A contramedida de su compañero ilustrador, Krunch muestra todo el dinamismo y narrativa visual de la que carecía Yapur, acá no tenemos cuadros majestuosos pero sí un relato visual que nos mantiene atentos y nos van llevando cuadro a cuadro sin querer soltar el libro. La composición de las páginas es perfecta, aunque a simple vista lo pareciera, nada sobra, todo está bien ejecutado.

“El Resto de los Dioses” (Cap. 5) con Cristian Ochoa

Hace un buen par de años atrás Vox Dei decía “Todo concluye al fin / nada puede escapar / todo tiene un final / todo termina”, y aquello que empezamos allá por el 2016 con Cristian Ochoa en la revista HB llamado “El Resto de los Dioses” en su número 21.

Varias entradas, varias páginas y podría despedirme de esta miniserie con algunas palabras, pero no, ¿qué mejor que hacerlo con algunas páginas de historietas?

El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Página 00El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 01El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 02El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 03El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 04El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 05El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 06El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 07El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 08El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 09El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 10El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 11El Resto de los Dioses - Capítulo 5 - Pagina 12

“Tramite” con Macarena Rijo seleccionada en el concurso Historieta Trans 2018

“Tramite” con Macarena Rijo fue seleccionada por el jurado para integrar la antología de historietas Trans, organizando por la EMR.
Una alegría enorme y un placer haber quedado entre los seleccionados de una antología muy interesante y de la que fue un desafío participar al no conocer tanto del tema. Esta historieta me permitió aprender e informarme que la identidad sexual no es algo tan sencillo como parece y que hay muchas identificaciones que debemos conocer y aprender a respetar.
Esta historieta intenta expresar un poco eso.

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[RELATO] “Blitzkrieg”

(Extraído de un posible prologo para “La Pelota no Dobla”)

Nadie lo esperaba de él. Ni siquiera que aceptara la invitación a jugar ese partido pero ahí estaba, no solo en el campo de juego sino avanzando con tenacidad y agresividad hacia el arco contrario luego del saque del medio. No solo era llamativo ese tipo de ataque faltando pocos minutos para el final sino su ejecutor, quien hasta ese momento era el jugador más estático del partido, solo comparable con el banderín del córner. La sorpresa fue tal que ninguno de los delanteros rivales salieron a cortar su encuentro como suelen hacer las personas más longevas con el vino y la soda, cuando el cerebro de esos delanteros procesaron el repentino ataque en velocidad fue demasiado tarde, ya se habían vistos superados y sus tobillos no se podían permitir la exigencia de dar un giro de casi 180 grados para seguirlo.

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Los dos baluarte del mediocampo si contaron con el tiempo suficiente para actuar y se abalanzaron sobre él. El primero de ellos, casualmente el más rustico y ávido de sangre, decide tirarse al suelo y juntar las dos piernas de aquel repentino y sorpresivo corredor con dos claras intenciones: la primera de ella, y la más obvia, la de cortar su ataque y la segunda enviar una invitación de reflexión a los otros jugadores que deseen expresar las mismas intenciones de este atacante. Lazado hacia adelante, levantando tierra y pasto, con los pies juntos con el claro objetivo de encontrar el homónimo en su rival, finalmente solo encuentra aire llegando a ser el testigo privilegiado de la reacción del atacante quien golpea sutilmente la pelota con el empeine del botín, ahí donde su fabricante coció el cuero reciclado del calzado con la suela. El balón obedece sumisamente y acata correctamente, sin excederse, la invitación a elevarse unos centímetros del suelo, los justos y necesarios para que los pies del aquel carnicero del mediocampo pasen de largo al encuentro de su tibia pero él, atrevido, decidió tomarse el atrevimiento de acompañar el vuelo del balón con un pequeño salto corporal, como si no hubiese sido suficiente emprender un ataque tan sorpresivo como la eliminación de Alemania en la fase de grupos.

Reintegrado al suelo, ya superado el obstáculo, se encuentra con el otro mediocampista menos violento pero igual de temperamental conocido como el “Ayudante del Carnicero”, quien se detiene delante de él, haciendo una sutil y correcta transferencia de decisión al atacante. Increíblemente el dueño provisorio del balón ni se inmuta y decide con la rapidez y sencillez que ha caracterizado su intrépido ataque y empuja el balón hacia una exquisita diagonal digna de ser un ejemplo geométrico de un manual de la primaria formando un triangulo escaleno entre él, el balón y el mediocampista. Sin dudarlo un instante, como si todo fuese parte de un engranaje de un sistema suizo planeado y ejecutado hasta el milímetro, el atacante se reencuentra con el balón, dejando a un costado al rival que no atina a seguirlo excusado mentalmente por la tensión muscular de sus piernas a esta altura del partido.

Posicionado en uno de los lados de la cancha, solo le quedaba un defensor antes de tocar el área del arco rival. Este decidió plantear la misma defensa utilizada por su compañero unos segundos antes, fundamentándose en que el atacante no se animaría a utilizar el mismo truco y que, adicionalmente, ya no contaba con espacios para lanzar el balón lejos suyo o por lo menos sin encerrarse en la esquina del córner o enfrentar a los otros jugadores que ya se estaban reacomodándose para proteger su área y el marcador.

Nuevamente el poseedor del balón hace una demostración del aparente plan maestro que se encontraba ejecutando y del que nadie conocía, dibujando con su cuerpo y sus gestos una eventual diagonal hacia el punto central del área. El defensor, atento al menor atisbo de intención de movimiento del atacante, percibe el movimiento y lleva todo el peso de su cuerpo a la pierna alejada del rival para lograr el soporte necesario y extender la otra pierna y bloquear el paso de la pelota y del mismísimo jugador, con la posibilidad de llevarlo a trastabillar y hacerlo probar el gusto del césped sintético finamente mezclado con caucho. Segundos después, el defensor queda con las piernas abiertas en una especie de homenaje a Jean Claude Van-Damme cuando el atacante finalmente traza una línea paralela a la esperada para correr hacia la pierna tensa y estática del defensor, pasando a su lado sin ningún sobresalto, aunque este intenta desesperadamente tomarlo de la camiseta pero su mano resbala a causa del poliéster de dudosa calidad.

La Pelota no Dobla - Portada
Ilustración de J. Tumburús para “La Pelota no Dobla” de PI Ediciones

Así, sin que nadie lo esperase que fuera posible semejante jugada ejecutada por él, ya se encontraba a unos 3 metros del arquero y, de lo que era más importante, del arco. Fue un segundo, el instante de calma previo a la tormenta, donde el arquero y el atacante se vieron a los ojos, estudiándose y enviándose un mensaje defiendo ambas irreconciliables posturas. Finalmente el arquero flexiono levemente las rodillas pareciendo que se iba a quedar esperándolo cuando abrió las manos para recibirlo en un hipotético abrazo se abalanzo decididamente hacia él, achicando el ángulo de ataque y también la posibilidad de decisión del atacante.

Tal vez fue eso o la simplificación de la ejecución final  de su plan maestro que, cegado por la cercanía del triunfo, previo un portero más endeble y con menor decisión de la que se estaba encontrando ahora, pero, por primera vez desde que comenzó su ataque, dudo. Ya no tenía un ángulo de escape y comenzaba a sentir como los segundos desaparecían en el aire, se estaba quedando sin tiempo cuando lo vio.

Por el rabillo del ojo entro en su campo visual su compañero de equipo al grito de “¡Acá!” mientras señalaba con el dedo índice un punto ficticio a un metro delante de él queriendo indicarle físicamente donde quería que le pasara el balón.

Ya no le falto nada más, estaba decidido, miro nuevamente a los ojos al arquero e impulso la pelota tocándola con la delgada línea que separa los dedos del empeine y este, seguramente ya asumiendo su posición sumisa o por un simple reflejo, volvió a obedecerle, se distancio del suelo, del botín y del arco, también de la mismísima cancha. Algunos de los presentes asegurarían que escucharon a la lejanía un insulto producto de la sorpresa de haber visto una pelota caer cerca suyo.

Lo siguiente fue un silencio muy sabio, atribuible un poco a la sorpresa de que tan hermosa jugada terminase de la forma más horrible e inexplicable y otro tanto a que los testigos estarían calculando mentalmente si realmente existían la posibilidad matemática de que la pelota ingresara al arco desde ángulo.

Quien rompió aquel silencio sabio fue el compañero presente en el área rival reprochándole la falta de pase para terminar aquella jugada.

Y él, con la sabiduría que lo había caracterizado hasta aquella última acción, mientras caminaba hacia el punto central de la cancha le dijo.

– Ni en pedo dejo que te robes mi gol.