[CUENTO] “Opciones”

Cuando Bruno Pasquale llegó al mundo no sucedió nada fuera de lo común y no fue hasta su decimo octavo cumpleaños en que lo anormal golpeó a su puerta. Aún mas extrañado por el llamado lo estaba por la hora en que sucedía, apenas un segundo de empezado el día, de todas formas respondió al llamado sin saber qué lo motivaba abrir la puerta a esas horas de la noche y sin saber quien se encontraba detrás de ella.

– Soy conocido de su padre- dijo el hombre de traje negro antes de entrar al departamento de Bruno-. Vengo a cumplir mi parte del trato- antes de que pudiese preguntar algo el hombre prosiguió-. Verá, yo me encuentro atado a su familia por una suerte de compromiso, en cada cumpleaños número 18 ofrezco dos vidas posibles al primer descendiente directo de quien yo acordé el trato original.

– Yo…

– Olvídese de intentar entender lo que le estoy diciendo, no estoy aquí para fundamentarle mi presencia sino para ejecutar mi parte de ese compromiso. Usted deberá elegir entre dos caminos posibles. El que usted elija determinara como serán el resto de sus días a partir éste momento.

Lo invito a pensarlo, tómese  todo el tiempo que necesite…- y al pronunciar la última frase sonrió- tengo toda la noche.

Sin saber porque Bruno no solo no expulsó a ese hombre de su departamento sino que asintió con la cabeza a la espera de captar cada detalle de lo que el hombre  dijera sobre cada uno de los caminos de los cuales debería optar a fin de tomar la decisión correcta.

El hombre empezó a relatar lo que sería la primera opción.

La cual se caracterizaba por la tranquilidad y la falta de sobresaltos, que también se convertirían en los principales motivos para decidir cualquier elección en su vida laboral, social y amorosa.

Bruno, actualmente  está estudiando una carrera universitaria. En el primer año de esta nueva vida,  conocería a la mujer que lo acompañaría por el resto de sus días, no por amor, sino porque al darse cuenta que ya  no la amaba,  habría pasado bastante tiempo  y sus posibilidades de conseguir nuevamente una pareja estarían reducidas a casi cero. Por lo que era más conveniente continuar con ella que separarse. Además sentiría  pavor a la reacción de ella si le contara sus  pensamientos, a tal punto que luego de unos años esa sería la única motivación para no hacerlo.

Así transcurría su vida, falta de emociones y sobresaltos, encasillado en un trabajo que se había olvidado de él luego de que abandonara su carrera universitaria frustrado porque su empleo le quitaba las horas de estudio que le eran necesarias.

Tiempo después, aburrido y agobiado intentaría tener una relación extramatrimonial, asustado porque ésta amante pudiese llegar a conocer a su mujer se alejaría  de su ciudad y saldría de la provincia por primera vez en su vida. Al detenerse en una estación de servicio decidiría  abandonar la aventura y volver  a su casa. Al llegar se sorprenderá que nadie notara su ausencia

Y eso sería lo único relevante antes de que a la edad de 77 años un infarto pusiese final a su vida.

Bruno no se dio cuenta, hasta que el hombre termino de hablar, que estuvo conteniendo el aire.

– Su segunda opción…

La segunda vida de Bruno estaría marcada por la falta de aciertos en sus decisiones, llevándolo a sufrir una vida económicamente miserable basaba en la falta de recursos y nulas posibilidades de progreso. Pero eso parecía no impórtale, ya que continuamente rechazaría  las ayudas y oportunidades en pos de acciones que le brindarán efímeras alegrías. Y entre todas las malas decisiones adoptadas aparecería una que le cambiaria la vida, al aceptar la invitación de una chica que terminaría cambiando todas las opiniones que tenía sobre el amor.

La nueva relación lo llevaría a buscar un nuevo futuro que significaría un beneficio para ellos como pareja.

Cuando la mujer enfermara  de cáncer creería  que el tiempo que les quedaba serviría para intentar convertir el trago amargo en algo positivo, intentando encontrar un sentido a la vida después de ella.

Lo único que lograría  en ese tiempo sería que ella sonriese y le diera las gracias antes de cerrar los ojos por última vez.

El tiempo que siguió fue un lento y tortuoso camino a la espera de encontrar el final, el único motivo que encontraba para no apresurarlo era que creía que a ella le enojaría esa decisión después que de haber sufrido tanto para conservar un solo momento más de la suya.

El alivio lo encontró 24 años después cuando su hígado se daba por vencido antes que su corazón.

El hombre termino su relato y se mantuvo en silencio mientras que Bruno tragaba saliva para ahogar sus lágrimas.

– ¿Qué camino optaras?- preguntó el hombre luego de golpear el suelo con su bastón para capturar de nuevo la atención de Bruno.

– El primero- al terminar de hablar, Bruno ya estaba pensando en los motivos de su decisión sin encontrar ninguno más que la frescura del dolor en el segundo relato.

El hombre se levanto sin decir ninguna palabra y se retiro del lugar cerrando la puerta atrás de él.

Bruno estuvo pensando en ese extraño encuentro hasta que luego de un tiempo ya no podía saber si había pasado realmente o simplemente se trató de un sueño demasiado real y continuó su vida sin pensar nuevamente en ello.

No fue hasta que se detuvo en la estación de servicio para cargar el tanque del auto cuando volvió a recordar el extraño episodio. Derrumbado por la inutilidad de su voluntad durante todos estos años, decide regresar a su casa y cancelar su intento de aventura extramatrimonial.

Al morir el hombre se presenta ante él.

– Estuve observándote todos estos años, mientras lo hacía estuve pensando en ofrecerte algo diferente a lo que le ofrecí a tus antecesores y es la posibilidad de vivir nuevamente una de tus dos posibles vidas, sin ninguna variación en estas. ¿Cuál sería tu elección?

– La segunda.

Bruno despertó en la misma habitación en la cual había escuchado por primera vez al hombre creyendo que en verdad nunca había despertado del sueño.

Pero esta vez ya sabía que todo pasaría según lo que el hombre había relatado. Dispuesto a cambiar el transcurso de lo destinado, comenzó a tomar decisiones y acciones que lo alejaran de ese camino pero el resultado que obtenía de estas solo lo acercaban aun más al relato. Finalmente supo que no había escapatoria del destino fijado cuando el médico les informo que solo le quedaban algunos meses de vida a su mujer.

Cuando ella murió, lloro y maldijo todo lo que no lo había hecho durante ese tiempo para que ella no se deprimiese más. Al soltar la ultima lágrima y tomar conciencia de cómo serian los años que tenía por delante, tomo el antiguo revólver heredado de sus ancestros y se despidió de este mundo creyendo que de esa forma burlaría el destino que se había fijado para él.

El hombre no pudo evitar sonreír ante la repentina acción de Bruno y mientras golpeaba nuevamente la puerta de su departamento se pregunto qué decisión tomaría ahora que conocía como eran las opciones que tenia.

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